El Algeciras terminó con nueve jugadores, después de que el árbitro valenciano Escriche expulsara a Mena y Albarrán injustamente. Es verdad que los albirrojos no estuvieron bien, pero daba igual, el árbitro Escriche había decidido el resultado del partido de antemano.
Con 3.300 espectadores en el Nuevo Mirador, los de Iván Ania saltaron al campo, con el siguiente once titular: Tristán, Albarrán, Figueras, Van Rijn, Benítez, Iván Turrillo, Pepe Mena, Siddiki, David Martín, Álvaro Romero y Roni.
El partido comenzó muy equilibrado, aunque sin grandes ocasiones para ambos equipos. Pero en el minuto 25, se adelantaría el Pontevedra merced a un gol de Yelko Pino, con el que llegaríamos al descanso.
A partir de ahí controló más el balón el Algeciras, pero con escasa profundidad, la mejor oportunidad la tendría Roni en el minuto 47, pero la expulsión por roja directa de Pepe Mena en el 62, desequilibra el partido y sería otra vez el Pontevedra quien volvería a marcar por medio de Yelko Pino en una falta directa en el minuto 64.
Pero el árbitro valenciano Escriche no tenía bastante y en el minuto 79 también expulsa a Albarrán y deja al Algeciras con nueve jugadores.
En definitiva que después del mundial de Qatar y la corrupción que hemos visto allí, los árbitros se han convertido en los reyes del mambo y deciden los resultados de los partidos, el dinero de las apuestas deportivas es muy apetitoso y mientras no haya investigaciones policiales esto no hay quien lo arregle.











