*Todo apunta a que el motivo del fallecimiento haya sido una sobredosis de droga
Esta misma mañana al recuento de las 8:00 h. de la población reclusa, el funcionario de servicio observa como el interno que ocupa su celda permanece inerte en la cama, se le llama en repetidas ocasiones pero no reacciona, por lo que se activa el código 5, acudiendo de inmediato el Jefe de Servicios, Grupo de intervención y los Servicios Sanitarios, no se puede hacer nada, se certifica el fallecimiento. Una vez revisada la celda se encuentra y requisa hachís y pastillas, todo apunta a una sobredosis.
Se trata de un interno de 53 años de edad, nacionalidad española, que anteriormente tuvo seis ingresos en prisión. La primera entrada data del año 1987 por robos con violencia e intimidación. El pasado 16 Octubre ingresó en Botafuegos de forma voluntaria para cumplir una pena privativa de libertad de 1 año y seis meses, encontrándosele droga en el momento de la entrada.
Desde la Sección Sindical de ACAIP en Botafuegos – Algeciras se informó a los ciudadanos, a través de prensa, radio y TV, las múltiples consecuencias que implica el introducir tóxicos, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en un Establecimiento penitenciario, una de las cuales y más grave que ninguna otra, es el fallecimiento del interno por sobredosis.
En los Centros Penitenciarios españoles y según datos del Ministerio del Interior, la mitad de fallecimientos se producen por causas naturales, una cuarta parte por sobredosis y la última cuarta parte por otras causas (suicidios, enfermedades graves, VIH….).
El Sindicato ACAIP es conocedor que en materia de drogas la tolerancia cero no existe, pero sí se podría aminorar el problema si la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dirigida por su máximo responsable, el Sr. Ortiz, solventara tantas necesidades como existen en las cárceles españolas, como son más Recursos Humanos, una protección jurídica adecuada, más recursos materiales, una mejor atención sanitaria, un mejor funcionamiento para atender al drogodependiente, mejor atención a la salud mental y una población reclusa adecuada, entre otros.











