Domingo de Resurección en el Nuevo Mirador para seguir creyendo en un Algeciras CF que tenía la oportunidad de enlazar tres victorias consecutivas por primera vez en la temporada, en una situación idónea para dar asalto a los puestos de promoción de ascenso. Para ello, era necesario doblegar a una UD Ibiza que exprimía sus últimas bazas para reengancharse a la carrera por la zona noble, sin olvidar el continuo acecho de un descenso que se acercaba a los ibicencos.
El Algeciras perseguía mantener el control a raíz de la superioridad numérica en el centro del campo, esperando la aparición de huecos en la defensa celeste. La primera jugada de desborde posibilitaba un lanzamiento de falta que Javi Avilés estrellaba en el larguero, para reafirmar la buena salida de los albirrojos. El Ibiza intentaba desquitarse la neblina con algún acercamiento, pero el conjunto de Javi Vázquez dominaba el primer tramo.
El equipo buscaba constantemente las espaldas de los zagueros ibicencos, incluso llegando a anotar Juanma García, pero siendo el tanto anulado por falta previa. La iniciativa era incontestable por momentos desde el bando algecirista, generando sensación de peligro en cada transición, aunque sin llegar a finalizar con claridad. Eran escasas las ocasiones reseñables hasta el momento.
Pese a que el empuje albirrojo era protagonista, a raíz de un gran trabajo colectivo del equipo en la recuperación, era el Ibiza quien sumaba las situaciones más cercanas de gol: un balón parado que la defensa rojiblanca despejaba sobre la línea de cal y una internada individual de Bebé que bien despejaba Iván Moreno. El Algeciras, por su parte, manteniendo la clara intención de seguir amenazando por los costados, aunque con falta de chispa dentro del área contraria.
Las continuas intervenciones del colegiado y varias peticiones de FVS cortaban constantemente el ritmo de juego en un primer tiempo intenso, con extenso descuento incluido para reflejar, por momentos, un partido truculento, pese a que las intenciones del Algeciras fuesen las contrarias. Una salida en falso de Iván Moreno propició una última ocasión sin mayores consecuencias para los celestes antes del descanso.
El Ibiza se animaba al ataque tras la reanudación, un claro paso adelante para intentar llevar la iniciativa. El Algeciras rechazaba con contundencia cualquier acercamiento rival y armaba su respuesta con velocidad ante las líneas más adelantadas de los celestes, aunque en ambos conjuntos parecía faltar lucidez. Los visitantes insistían ante un bloque que comenzaba a estirarse y recuperar terreno.
La entrada de Isaac Obeng revitalizaba por momentos la energía ofensiva de un Algeciras que llevaba el peso del partido, pero no conseguía amenazar la estabilidad de Ramón Juan. El Ibiza, a partir del orden y la solidez, resistía en la retaguardia mientras intentaba picar en sus pocas aproximaciones a la portería de Iván Moreno, que sacaba una buena mano a un lanzamiento lejano de los ibicencos.
El tiempo volaba sobre el Nuevo Mirador, mientras la igualdad se hacía notar en los últimos tramos del encuentro. Ambos equipos no escatimaban para ir hacia el ataque, pero con falta de colmillo y arreón final. Manín mandaba desviado su lanzamiento tras recoger un rechace en la frontal del área en el descuento para acabar confirmando un empate justo frente a un bloque muy correoso.











