Las retenciones registradas en la N-340 durante el tramo final de la Semana Santa, coincidiendo con el regreso masivo de visitantes y el aumento de la afluencia turística, han vuelto a poner de relieve la fragilidad del único acceso por carretera a Tarifa desde Algeciras. Las colas kilométricas y los tiempos de espera prolongados han sido la imagen repetida en una vía que soporta en estas fechas un volumen de tráfico muy superior al habitual.
En este contexto, la federación de empresarios del municipio ha reiterado su reclamación de una solución definitiva para la N-340, subrayando que estos episodios no solo afectan a la movilidad, sino que tienen un impacto directo en el comercio, la hostelería y el conjunto de la actividad económica local. Recuerdan que se trata del único acceso rodado al municipio y que cualquier colapso repercute de forma inmediata en proveedores, trabajadores, clientes y turistas.
La organización empresarial advierte de que la repetición de estas escenas en periodos clave del calendario turístico perjudica la imagen de Tarifa como destino y resta competitividad al tejido comercial, precisamente cuando más visitantes recibe la ciudad.
A esta reclamación se ha sumado el alcalde, José Antonio Santos Perea, quien a través de sus redes sociales ha denunciado que “comienza la temporada y la N-340 sigue sin una solución real”. El regidor lamenta que lo que ya se había advertido se haya convertido en la realidad diaria de vecinos y vecinas, obligados a soportar “colas interminables, retenciones constantes y horas perdidas” tras sus jornadas laborales.
Santos insiste en la falta de planificación y de actuaciones urgentes en una carretera que considera esencial para Tarifa y para el conjunto de la comarca, y asegura que el Ayuntamiento seguirá exigiendo soluciones e inversiones que garanticen la movilidad y la seguridad en esta vía.
La coincidencia entre el aumento del tráfico por la Semana Santa y los problemas estructurales que arrastra la carretera han servido para reforzar una reivindicación compartida por empresarios y Ayuntamiento: la necesidad de una actuación definitiva que evite que estas situaciones se repitan cada vez que Tarifa afronta uno de sus periodos de mayor afluencia turística.











